jueves, 11 de marzo de 2010

11-M seis años después.


Hoy es 11 de Marzo. Y es complicado no recordar. Y, si recuerdas, es complicado no ponerse triste. Un año después de aquello escribí unos versos. Por entonces no tenía blog y pegué copias en las calles de mi ciudad y en nuestra estación de tren. Hoy creo que es un bonito homenaje traerlo aquí. Con la convicción de que ojalá nunca hubiera escrito estos versos.

11.M.05

Cuánto dolor y cuánta rabia

hoy tamizados por el tiempo

en pena y en tristeza.

En toda la pena y la tristeza

del mundo.


cuantos silencios a gritos

para no comprender nada


Cuántas flores, cuántos pétalos,

cuántas velas, cuántas luces,

cuántas lágrimas.

cuantas


Cuántos recuerdos perdidos

que nunca existieron.


dejadme gritar

“te quiero”

el diez de marzo


Cuánta miseria

a manos llenas.

Cuánto héroe

de brazos abarrotados.


Marzo, Madrid, miedo

muerte, miseria,

memoria, (más miedo)

manos, mensajes,

momentos.


Hoy lloro mis silencios

por no gritar tus lágrimas.


Cuánta pena y cuánta tristeza.

Y también dolor.

Y también rabia.

2 comentarios:

frantic dijo...

¿Sabes que, casi todos los meses, tengo que hacer transbordo en la estación de Atocha y, todavía, no he sido capaz de acercarme al monumento en memoria de las víctimas del 11-M?

No es desidia; simplemente, no he tenido fuerzas para eso.

Anónimo dijo...

gracias por el poema, como Alcalaína y hermana de una persona que ese día no cogió el tren para ir a la universidad porque estaba enferma, me siento particularmente cercana a las víctimas. El tiempo que tardé en escuchar la voz de mi hermana viva se me hizo una eternidad. Desde entonces arrastro un dolor en el alma difícil de explicar una cicatriz que muchos se encargan de politizar y con el dolor de tantas personas no se juega. Mil gracias de nuevo. Amaya Campos